Este 8M vamos a un nuevo paro internacional feminista en el marco de una coyuntura de salvaje ajuste a toda la clase de trabajadora. Con una inflación anual acumulada de más del 210%, paritarias a la baja, tarifazos, precios absolutamente desregulados y recortes presupuestarios en áreas tan sensibles como salud y educación, debemos redoblar los esfuerzos en organizarnos para luchar contra las medidas antipopulares del gobierno de LLA.
¿Por qué paramos las mujeres, lesbianas, travestis, trans bisexuales, intersexuales y no binaries?
En este contexto de arremetida brutal contra toda la clase, nosotres paramos porque la precarización a la que nos arrojan las políticas propias de este sistema desigual en el que vivimos recae con más fuerza sobre las mujeres y disidencias de la clase trabajadora. Además de sufrir discriminación laboral por cuestiones de género, mayormente somos nosotras quienes realizamos las tareas domésticas, de cuidados integrales y de reproducción social, trabajo al que no se le reconoce su valor económico y que realizamos de manera gratuita.
Paramos porque nos plantamos en defensa al derecho al aborto legal, seguro y gratuito que ganamos con lucha en las calles. Repudiamos los ultimos dichos del Presidente, quien vociferó que «es un asesinato agravado por el vínculo», demostrando su nulo conocimiento de la legislación internacional vigente que considera al aborto un derecho humano basico. Pero… ¿Qué va a saber de derechos humanos un personaje que se sabe cercano a genocidas y es abiertamente negacionista respecto a las 30 400 personas desaparecidas durante la última dictadura?
Paramos para decir basta a las violencias, basta de femicidios y travesticidios. En los primeros dos meses del año se registraron 49 femicidios y 1 travesticidio. LLA hizo campaña con el cierre del Ministerio de Mujeres, lo que demuestra claramente la política misógina de este gobierno. Si bien dicho Ministerio tuvo una muy mala gestion, no necesitamos cierres, necesitamos medidas reales e inversión de presupuesto para luchar contra la violencia machista.
Paramos para defender nuestra diversidad de géneros. El feminismo nos enseñó “que lo que no se nombra, no existe”. En función de eso, utilizamos la ‘E’ para visibilizar los diversos géneros que existen y romper con el uso impuesto del masculino genérico, en abierta discusión con que lo masculino sea la norma. Esta gestion ha prohibido el uso del lenguaje no sexista (lo que es llamado comúnmente lenguaje ‘inclusivo’) en claro ataque a las mujeres y disidencias sexo-genericas, dejando una vez mas en evidencia el caracter misogino, homofóbico y transfobico de este gobierno.
Paramos en defensa de la Educación Sexual Integral como un derecho de infancias y adolescencias que permitió además darles voz contra abusos y violencias.
Paramos porque exigimos la separación de la Iglesia y el Estado. Exigimos el cese de subsidios a la Iglesia Católica y la educación religiosa. Repudiamos la intervención de la Iglesia Católica y de todas las iglesias sobre nuestras cuerpas y nuestras vidas.
Paramos para denunciar que el Estado es responsable de todas las violencias que venimos describiendo. Hoy como ayer, mientras sigamos siendo violentades, seguimos diciendo: El Estado y los gobiernos son responsables. Exigimos una justicia que no ampare al poder burgués y patriarcal.
¡Venimos a revolucionarlo todo! ¡Basta de explotación y opresión en el mundo! ¡No hay otro camino que el de un socialismo feminista!
¡Todes al paro internacional de mujeres, lesbianas, trans y travestis!
