El gobierno de Milei viene sufriendo diferentes golpes que no está pudiendo procesar como el año pasado. Si el 2024 se caracterizó por la presentación de un Milei todopoderoso que nada lo afectaba, hoy tenemos una imagen totalmente diferente.
De Davos al 1F
La agenda neofascista de Milei fue expresada en el discurso en Davos donde agredió centralmente a las disidencias sexuales, de forma muy virulenta. La respuesta fue inmediata y una movilización masiva
transitó las calles y plazas del país congregando casi 2 millones de personas en distintas ciudades y pueblos.
La respuesta fue organizada por una asamblea LGTBIQ+ de Parque Lezama, sin organizaciones tradicionales del movimiento de masas al frente. Se trató de un reflejo saludable de nuestra clase. ante la defección de los dirigentes que se esconden o transan con el gobierno, la Asamblea de Lezama convocó a una marcha Antifascista y Antiracista, es decir anti gubernamental.
La masividad de la movilización dio nuevas fuerzas al movimiento de lucha y se conectó con las marchas masivas del 2024 estableciendo una continuidad de movilización de masas contra el gobierno.
La criptoestafa de los Milei .
El escándalo de la cripto $Libra golpeó al corazón del poder de Milei. Una turbia maniobra financiera impulsada por el presidente y su hermana, según parece, expuso a los Milei como unos estafadores
de poca monta, y dañaron su imagen “moral”.
Los libertarios se jactaban de ser superiores a toda la casta política, de venir de afuera y de no estar involucrados en la corrupción reinante en el Estado capitalista. Sin embargo, con la cripto estafa
se ubicaron de lleno dentro del entramado de corrupción y abuso de poder propio de todos los partidos del régimen y de todos los presidentes. De hecho, son los mismos de siempre los que evitaron la comisión investigadora para proteger al gobierno, entre peleas y shows parlamentarios que desvían la atención un rato, pero no logran tapar el sol con la mano.
La consecuencias de este robo, realizado a la vista de todes, son todavía inciertas, con causas judiciales en Argentina y en Estados Unidos, y un presidente que aún no pudo explicar qué pasó, a pesar de la ayuda brindada por los comunicadores libertarios que le hacen pseudo entrevistas.
El aguante de les Jubilades.
Desde 2024, todos los miércoles, núcleos de jubilades se manifiestan en el Congreso de la nación para protestar contra la miseria que perciben, la quita de remedios de la cobertura de PAMI y para defender la continuidad de la moratoria jubilatoria que permite jubilarse a quienes no completan la totalidad de aportes.
En un país donde reina la informalidad laboral es central la continuidad de la moratoria. Pero además la moratoria permite que se jubilen las compañeras, la mayoría a lo largo de su vida a cargo
de tareas de cuidado no pagas.
Desde la primera concentración de jubilades la Policía Federal, la policía de la ciudad y Gendarmería y Prefectura, han respondido con represiones violentas, atacando con gas pimienta, palazos y balas de goma a les viejis.
Esta canallada no podía ser gratuita. La bronca contra el gobierno que le paga a los viejos fue subiendo, y en
diferentes momentos se generaron concentraciones más grandes en apoyo a les jubiladxs
12 de marzo, resistencia popular.
La última movilización de los miércoles contó con una participación mucho más masiva. Se mezclaron diferentes fenómenos. Un combo que iba desde la memoria del Diego y Norma Plá, la solidaridad de clase, hasta la cultura de cancha y el aguante. Nuevamente la masividad de la movilización no tuvo un convocante concreto, al igual que el 1F, se congregaron decenas de miles en la calle para “bancar a lxs viejxs”.
El discurso del Gobierno de Milei, con Bulrich a la cabeza, fue de amenaza permanente a la movilización, intentando mediante el miedo y el terror aplacar la movilización.

Sin embargo, ocurrió todo lo contrario.
La amenaza discursiva fue leída por quienes fueron a la movilización como una advertencia de que había que ir preparades para resistir la embestida represiva. Así fue como durante más de 1 hora, la resistencia popular se hizo cuerpo en la calle, en barricadas improvisadas, en piedrazos y en aguantar lo
más posible.
La brutalidad policial, incentivada por el gobierno, puso al compañero fotoperiodista, Pablo Grillo, en una situación muy delicada, por el disparo de las fuerzas represivas de una granada de gas lacrimógeno apuntada a su cabeza, mostrando la cara final del régimen, una banda de estafadores y asesinos.
Cuando un sector importante de la concentración se replegó hacia Plaza de Mayo, la multitud entonó el viejo canto de guerra contra el régimen, “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”.
Síntomas de una situación que evoluciona hacia mayores niveles de putrefacción
por arriba y de lucha de clases en un marco de un fuerte vacío de conducción.
Poné la fecha la yuta que te parió.
Luego del combate del 12 de marzo, la CGT se vio forzada a anunciar un paro general. Tardío y sin fecha, la presión social impone a las conducciones sindicales la convocatoria al paro, porque “hay que ser muy cagón para no defender a los jubilados”, y la CGT viene ejerciendo el rol cómplice de dejar hacer al gobierno.
Mientras tanto el miércoles que viene se va a dar una nueva movilización contra el gobierno, la cual tenemos que lograr que sea aún mayor a la del 12 de marzo y con la misma disposición a resistir al
aparato represivo.
Además de la movilización con les jubilades, debemos ir preparando el paro general, con acciones callejeras que lo haga un paro activo de repudio al gobierno y propiciando pronunciamientos por la continuidad de las medidas generales en un plan de lucha que enfrente realmente al gobierno.
Asistimos a una nueva coyuntura de la lucha de clases y es necesario fomentar la perspectiva de que son ellos o nosotres, este gobierno no puede seguir, pero debemos lograr que esa idea se vuelva cuerpo en millones de compañeres laburantes que aún ven con desconfianza a esas dirigencias traidoras que posan de opositoras pero le garantizan gobernabilidad a Milei.
PRC, 17/3/2025