Hace 10 años, en 2015, vivimos el primer Ni una Menos, movimiento que surgió como un grito organizado que llenó las calles de mujeres y disidencias. Gracias a esto pudimos visibilizar que las violaciones y femicidios no eran casos aislados sino una problemática social, sistémica y estructural, una consecuencia lógica del sistema capitalista patriarcal.
Gracias a esa enorme movilización se pudo problematizar a nivel social todas las violencias invisibilizadas hasta ese momento, que operan como base y dan posibilidad a que fenómenos tan aberrantes como el de Chiara Paez pudieran suceder.
El patriarcado y la heteronorma como régimen político tienen dispositivos que hacen sistema y establecen relaciones de poder desiguales que se expresan en las instituciones, los discursos y distintas formas de opresión. En ese marco se anudan las violencias que ejercen los sistemas judiciales, médicos, educativos, las narrativas mediáticas, las presiones laborales, para contener las vidas en los moldes que prescribe el patriarcado. Entre ellas se encuentra la violencia simbólica que es una forma de dominación invisible ejercida a través de estereotipos, mensajes, valores e imágenes que reproducen la desigualdad, la discriminación y las relaciones de poder en la sociedad, haciendo que las personas las internalicen y las acepten como «normales» o «naturales». Se manifiesta en la vida cotidiana, en los medios de comunicación, en el lenguaje e incluso en la forma en que nos socializamos.

¿Qué pasó con Gustavo Cordera?
En 2016 el músico Gustavo Cordera concurrió a una charla en la escuela de periodismo TEA, en la cual afirmó que “hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo porque son histéricas y sienten culpa por no poder tener sexo libremente”. En su momento estos dichos fueron condenados por el movimiento feminista, que se encontraba en ascenso, calificándolos de misóginos y violentos. A su vez también recibió el repudio público de varias organizaciones.
Posterior a esto, lejos de arrepentirse, el cantante justificó sus dichos diciendo que es aberrante que la justicia prohiba el sexo de hombres adultos con menores de edad. Haciendo con esta declaración apología del delito pero además contribuyendo a sostener y reforzar la cultura de la violación.
Finalmente, en 2020, el Tribunal Oral en Criminal Federal n° 7 dio por resuelta su probation por el video con un pedido de disculpas a las mujeres. Este pedido de disculpas volvió a generar polémica ya que el cantante se limitó a leer un texto sin evidenciar reconocer la gravedad de sus dichos ni involucrarse afectivamente con el texto.
Como suele ocurrir lo que no logró la justicia burguesa, lo logró la justicia popular que generó tal repudio a los dichos del cantante que finalmente fue “cancelado”.
¿Vuelven los 90?
Actualmente, con la era Milei y todo su ataque a los derechos conquistados por el movimiento feminista, el cantante se siente autorizado nuevamente a salir al aire y, con la intención de reflotar su carrera artística. Vuelve a los medios a seguir aclarando lo que dijo hace unos años. Sin embargo, deja en claro que no se arrepiente y que no comprende ni remotamente lo repugnantes, nocivas y violentas que fueron sus declaraciones. No sólo por el hecho de que siquiera lo piense, sino por las consecuencias de difundir estos discursos a nivel mediático.
La cultura de la violación, no es un simple modo de pensar, nos mata compañeras a diario. ¡No lo podemos permitir! Son nuestros cuerpos los que están en peligro.
Si bien hay un intento de regreso al régimen político de esa época, con los Menem estafando, con Caputo tomando deuda, también de nuestro lado tenemos una experiencia de lucha acumulada que permite enfrentarlo con mayor rapidez y sabiduría.
No aclares que oscurece…
Para promocionar su show, Cordera participó de una nota que le brinda al periodista progre de Gelatina. Pedro Rosemblat no es sólo un periodista con un perfil crítico sino que se encuentra en pareja con una de las cantantes pop que se ubica como referente de los movimientos feministas y LGTBIQ+. Por estas razones, quizás, se esperaba que al menos tuviera una posición crítica y que incomodara a Cordera. Sin embargo, la decepción fue grande al notar que primó la complicidad machista y que se tocó el tema en forma superficial, permitiéndole que se victimizara y haciendo eje en las próximas fechas en que tocaría de nuevo. Al ser cuestionado el periodista expresa que al ser varón no es capaz de comprender la gravedad de lo expresado. ¿Qué es lo que no puede entender? ¿Que violar es un delito? ¿Que las víctimas somos nosotres y no ellos? ¿Qué es lo que tenemos que volver a explicar? Que nuestros cuerpos no se tocan, no se violan y no se matan? ¿En serio no se entiende?
Por si esto fuera poco, en el programa de Pergollini, de quien nada esperamos, fue ovacionado por un nuevo pedido de disculpas, esta vez más patético. Dijo “No quise lastimar a nadie, no fue esa mi intención, hago canciones que son puentes para que las heridas sanen”. En su nueva canción Tiradera para vos dice “te canto pa que te rompas y vuelvas a construirte”.
¡No te necesitamos Raúl! En ningún caso el proceso de sanación frente a una violación se realiza con el violento ¡Nunca!
Sanamos en soledad, sanamos en terapia, sanamos con nuestres compas, en comunidad. Es un proceso muy duro y doloroso. Y nunca es con un agresor cerca.
A 10 años del primer Ni una menos, ¿tenemos que seguir explicando la gravedad de la violación? Aparentemente sí, ya que como dice Simon de Beauvoir “bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados”.
En Argentina, durante el año 2024 se investigaron 128 causas de delitos contra la integridad sexual, en las que participaron un total de 135 NNyA. El 70,3% corresponde a hechos que ocurrieron en el mismo año 2024, en tanto los restantes sucedieron anteriormente, habiendo sido denunciados durante el período.
Durante la oleada feminista, una de las cosas que pudimos visibilizar es que a todas alguna vez nos había ocurrido, al menos un evento sexual sin consentimiento. Fue entonces que pudimos comprender la raíz social y sistémica de estos hechos y dar cuenta de que es necesario deconstruirla, transformarla, revolucionarla.
Porque son nuestros cuerpos los que están en riesgo, porque somos nosotras y nosotrxs quienes sufrimos las violencias y porque si algo aprendimos en todo este proceso es que al capitalismo patriarcal se lo enfrenta en las calles, luchando y organizadxs.
Es por ello que se hace urgente fortalecer nuestra organización porque Cordera es solo una mínima expresión de este sistema capitalista patriarcal, necesitamos una perspectiva socialista que proponga romper esta sociedad de raíz y transformarla en una nueva, una libre de violencia patriarcal donde no haya oprimides ni opresores.
Le decimos a estos machitos y a toda la sociedad:
¡Ni una menos!
¡Vivas nos queremos!
¡Ni un paso atrás!
22/9/2025