Una reforma que solo sirve a los capitalistas

La reforma laboral que pretende imponer Milei, al servicio de los requerimientos del FMI y EEUU, viene a destruir los derechos conquistados históricamente por les trabajadores.
El discurso es viejo y remanido, pero lo repiten como loros los propagandistas del poder: “No hay trabajo formal porque las leyes laborales son muy rígidas”. Entonces avanzan en quitarnos derechos para que seamos más fáciles de explotar.



¿En qué consiste esta brutal reforma?

Jornada extendida y banco de horas
La reforma habilita una jornada móvil de hasta 12 horas diarias, sin pago de horas extra, una disponibilidad total del tiempo de trabajo.
La patronal administra a gusto la distribución del tiempo de trabajo y descanso, incluso vacaciones, Profundiza como variable de ajuste nuestra vida y salud. Es una de las modificaciones más regresivas porque rompe con el límite histórico de la jornada laboral.

Eliminación de la ultraactividad y derechos
Los convenios colectivos dejan de mantenerse vigentes al vencer (la ultraactividad garantizaba su vigencia hasta un nuevo acuerdo).
Sindicato y patronal tienen 12 meses para negociar en forma obligatoria, sin garantías y con la amenaza de exponernos a períodos sin protección legal. Además, se introduce un esquema llamado “Fondo de Cese Laboral”, que reemplaza derechos conquistados en materia de estabilidad e indemnización.

Predominio de convenios por empresa
Se invierte el orden tradicional: los acuerdos por empresa o región pasan a tener prioridad sobre los convenios nacionales. Esto facilita que cada empresa negocie a la baja, rompe la fuerza de negociación por rama y pulveriza condiciones homogéneas en todo el sector.

Salarios “dinámicos” y precarización salarial
Implica el debilitamiento de los componentes fijos de los salarios: el salario básico, la antigüedad, los adicionales por título, entre otros, y en su lugar, fortalece los conceptos variables: adicionales por productividad, por rendimiento, por eficiencia o aquellos que dependen directamente de la decisión patronal.
A esto se le suma que los años trabajados en contratos sucesivos (con interrupciones) no se computan como antigüedad.

Ataque a la organización sindical
Además, en establecimientos pequeños no sería obligatoria la figura del delegado sindical, pasaría a ser un delegadx a partir de 50 trabajadorxs. De la misma forma, las asambleas dependen del permiso de la empresa, un ataque directo a nuestras herramientas de lucha.

Embestida contra el derecho a huelga
Fija un piso de prestación de servicios mínimos del 75% para servicios esenciales y del 50% para actividades de importancia trascendental. Limita la posibilidad de realizar medidas de fuerza atacando una de las herramientas claves que tenemos lxs trabajadorxs para luchar. En estas categorías se incluyen áreas como salud, transporte, educación, energía, telecomunicaciones, puertos, logística, recolección de residuos y servicios vinculados a la producción y exportación.

¿En qué me afecta la reforma si estoy en “negro”?

En que la reforma nos baja los derechos a TODXS. Si bien muchos artículos afectan principalmente al empleo formal, el debilitamiento general de convenios, licencias, protección ante despidos y acceso judicial termina ampliando la precarización.
Esto afecta especialmente a quienes están en la informalidad, ya que reduce la capacidad sindical y normativa para exigir regularización y ejercer presión para el cumplimiento de derechos.

Desarrollemos la organización obrera y popular

Ante este escenario de ataque las direcciones peronistas permanecen inmóviles, fueron cómplices de este avance, votando y confiando en el parlamento.
La CGT solo saca declaraciones de cómo se opondría a la reforma pero sabemos que han dejado pasar miles de ataques a lxs trabajadorxs. Es fundamental profundizar la organización desde las bases para preparar la resistencia.
Realicemos asambleas en los lugares de trabajo, en los barrios y estudio para votar un plan de lucha contra la reforma laboral. Las centrales sindicales tienen que ponerse a la altura de este ataque brutal contra les trabajadorxs.

¡PARO Y MOVILIZACIÓN!

Si paramos el país la reforma se cae.

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