El “escándalo del vacunatorio VIP” muestra sólo la punta del iceberg

Vacunas, una mercancía escasa

La operación de prensa que llevó al gobierno a eyectar al ministro de Salud Ginés Gonzalez García, mostró algo que es bastante conocido. El estado es una maquinaria que en forma permanente produce privilegios de casta para los funcionarios y para sus amigos o para los poderosos que bien conocen el sistema de engrasado de esa maquinaria. Sin embargo, este hecho grave, es sólo un aspecto de lo podrido que está el capitalismo

La corrupción

La corrupción es inmanente al estado capitalista. No hay en ningún país del mundo un estado que no sea corrupto. Esto se debe a la forma misma de la sociedad capitalista. En una sociedad donde se privilegia el lucro, la ganancia privada, donde los grandes negocios van siempre de la mano del dinero estatal, una sociedad que su clase dominante vive rodeada de privilegios y lujos mientras las grandes mayorías viven en la pobreza, una clase dominante que se ha acostumbrado a comprar todo, voluntades, fuerza de trabajo, silencio, placer, bosques, montes, salud, etc. Una clase dominante que a todo le ha puesto un precio de mercado produce necesariamente una sociedad corrompida por la compra venta de favores.

La casta que hace años vive de puestos en el estado, lo que se suele llamar la clase política, y que no son más que un conjunto de personas que hacen uso y abuso de su inserción en el aparato estatal para acumular privadamente. No podría ser de otro modo, ya que los “políticos” se hacen a imagen y semejanza de la clase dominante que representan. Desean esos mismos lujos y privilegios, y a todo le ponen precio también, para poder transformarse en parte de esa clase dominante que admiran.

La corrupción es el precio de mercado que tienen los favores, y fue inventado por las patronales, las que se apropiaron tierras ilegalmente, las que contaminan rios sin controles, las que tienen trabajadorxs en negro, las que abren boliches en los que mueren nuestrxs hijxs, y así podríamos seguir enumerando un sin fin de ejemplos. La patronal coimea para acumular y el funcionario acepta para acumular.

El vacunatorio VIP

El escándalo que Vertbisky desató al contar que había sido vacunado por fuera de todo procedimiento público y sólo por ser “amigo de Ginés” es totalmente insidioso y nos genera una enorme indignación.

Nos indigna porque en nuestras familias ha habido contagios, internadxs graves, muertxs. Porque nos mandaron a laburar a la mayoría en pleno pico de contagios en junio de 2020 cuando empezaron a abrir las industrias no esenciales, propagando los contagios en los lugares de trabajo. Porque dicen que quieren abrir las escuelas presencialmente pero no vacunan a docentes y auxiliares y porque no hay vacunas para inmunizar masivamente a las comunidades.

El vacunatorio VIP muestra como se usa el estado en beneficio privado, y como los funcionarios tienen amigos que piden o exigen esos beneficios privados también. Esto es así en toda la casta política y en toda la clase dominante, no hay grieta en esto.

¿Son realmente escasas las vacunas?

El vacunatorio VIP, y la administración de un recurso escaso como las vacunas nos debe servir para ver que el problema es aún mayor.

¿De dónde viene esa escasez?

La escasez proviene de un esquema de producción pensado centralmente en la ganancia privada de los dueños de los grandes laboratorios y no en la salud de la población mundial.
La liberación de las patentes de las vacunas de COVID19 son una obviedad, cualquier país del mundo que tiene la posibilidad de montar una línea de producción debería tener el derecho a hacerlo. Pero no, las patentes de las vacunas son privadas, como todo en este mundo.

La escasez también proviene de la acaparación de las vacunas que se van produciendo por parte de las grandes potencias imperialistas. Esa distribución totalmente desigual de las vacunas muestra cómo funciona el “concierto de naciones” y las mentiras de la ONU o de la OMS que si sirvieran para algo deberían servir para que las patentes de una vacuna en una pandemia mundial sean liberadas. Muy al contrario, estos organismos internacionales, no sólo no hacen nada en favor de los pueblos del mundo, sino que justifican y apuntalan los negocios de los capitales concentrados.

Sólo un verdadero cambio profundo podría poner a la salud de la población por delante de los negocios. algo que pareciera obvio pero realmente no lo es. sólo la revolución socialista podría poner la producción en función de las necesidades sociales, que en este caso seria la producción de vacunas para el conjunto de la humanidad, así como la producción de todos los bienes esenciales.

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